Queda ya muy lejano la imagen del payaso amable que iba a las fiestas de cumpleaños. Stephen King eliminó de un plumazo dicha imagen, la cual, por cierto, ya era bastante perturbadora.
A día de hoy, el disfraz de payaso es un clásico en las fiestas de Halloween. Ya sea con el cabello rojo (como en la versión original de 1990) o con el cabello naranja (en el remake para cine del 2017), ambos looks son perfectos para acelerar las pulsaciones de aquellos con los que compartamos la fiesta de Halloween (y no en el buen sentido)
Comments (0)